domingo, 21 de febrero de 2016
jueves, 18 de febrero de 2016
Gracias por su tolerancia
Debido a la escasez, hace días compré el único lavaplatos que ahora se
consigue en nuestra Isla de Margarita. Hoy, segundos antes de que mi
papá y yo empezáramos nuestra acostumbrada caminata matutina, escuchamos
que en la radio afirmaban que este producto es muy bueno,
orgullosamente nacional, lo mejor que ha salido al mercado, y yo, sin
decir nada, le dije todo a mi papá al mostrarle la resequedad que éste
le ha causado a mis manos.
Caminando, como siempre mencionamos lo afortunados que somos por poder hacerlo en un lugar tan hermoso, frente al mar. Nuestra conversación se detuvo cuando se nos adelantó un hombre de unos cuarenta años, quien, a escasos pasos de nosotros, escupió y volvió a escupir sobre el asfalto.
-¡Increíble!
-¿Pero qué le pasa?
Mi papá y yo exclamábamos, preguntábamos todo al aire, hablando normal, sin alzar la voz, pero deseando que el hombre nos escuchara. Sin pensarlo dos veces, nos adelantamos, lo dejamos atrás y, casi al instante, escuchamos que volvió a hacer lo mismo. Le propuse a mi papá que corriéramos un poco, para así lograr alejarnos más de él, sin embargo, como si me hubiera escuchado, en ese segundo –y para nuestro alivio- empezó a trotar… pero ni así dejó de “adornar” el asfalto, escupiendo de igual forma, casi sobre sus zapatos, sin tomarse la molestia de acercarse a la arena ni mucho menos al bote de basura.
Si bien quise gritarle, con todas mis fuerzas, las palabras que no abandonaban mi mente, terminé mirando al cielo, respirando profundo y pidiéndome tolerancia, ¡mucha tolerancia! Poco después vimos uno de los perritos que viven en esta playa, haciendo sus necesidades detrás de una rama y tapándolas con la arena. Es impresionante –y no me canso de expresarlo- que los animales sean tan limpios, mientras que muchos humanos dejan mucho que decir.
No usamos este espacio para criticar, sino para invitar a la reflexión, lo que nos llevará a mejorar como personas y, al mismo tiempo, a tener una mejor sociedad. Si escupo al lado de mi vecino, ¿está bien? Si tengo gripe, si ando mal de la garganta, si sé que -por la razón que fuera- sentiré la necesidad de hacer lo que hizo este hombre, ¿qué me cuesta cargar una toalla de tela y usarla para este fin? Si no pienso en la incomodidad que, con mis actos, puedo causarle a quien me rodea, ¿lo estoy respetando? Y si no respeto a mi prójimo, ¿soy un buen ciudadano?
De regreso a casa, mientras veíamos la larga cola a las afueras del supermercado (para comprar dos productos, en escasez, de la cesta básica) y volvíamos a escuchar la publicidad del mismo “espectacular, único, recomendable” lavaplatos, mi papá y yo recordábamos lo sucedido con aquel hombre y, también al aire, ya con la muy poca voz que nos dejó el desánimo, nos hacíamos estas mismas preguntas.
Invitación:
¿A usted también le preocupa la pérdida de valores en nuestro país? Mándenos su caso a ladendalal@hotmail.com. Por favor, no callemos, insistamos, porque mientras más conciencias despierten, más cerca estaremos de lograr el cambio para bien que tanto necesita nuestra querida Venezuela. ¡Gracias!
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:164124
Caminando, como siempre mencionamos lo afortunados que somos por poder hacerlo en un lugar tan hermoso, frente al mar. Nuestra conversación se detuvo cuando se nos adelantó un hombre de unos cuarenta años, quien, a escasos pasos de nosotros, escupió y volvió a escupir sobre el asfalto.
-¡Increíble!
-¿Pero qué le pasa?
Mi papá y yo exclamábamos, preguntábamos todo al aire, hablando normal, sin alzar la voz, pero deseando que el hombre nos escuchara. Sin pensarlo dos veces, nos adelantamos, lo dejamos atrás y, casi al instante, escuchamos que volvió a hacer lo mismo. Le propuse a mi papá que corriéramos un poco, para así lograr alejarnos más de él, sin embargo, como si me hubiera escuchado, en ese segundo –y para nuestro alivio- empezó a trotar… pero ni así dejó de “adornar” el asfalto, escupiendo de igual forma, casi sobre sus zapatos, sin tomarse la molestia de acercarse a la arena ni mucho menos al bote de basura.
Si bien quise gritarle, con todas mis fuerzas, las palabras que no abandonaban mi mente, terminé mirando al cielo, respirando profundo y pidiéndome tolerancia, ¡mucha tolerancia! Poco después vimos uno de los perritos que viven en esta playa, haciendo sus necesidades detrás de una rama y tapándolas con la arena. Es impresionante –y no me canso de expresarlo- que los animales sean tan limpios, mientras que muchos humanos dejan mucho que decir.
No usamos este espacio para criticar, sino para invitar a la reflexión, lo que nos llevará a mejorar como personas y, al mismo tiempo, a tener una mejor sociedad. Si escupo al lado de mi vecino, ¿está bien? Si tengo gripe, si ando mal de la garganta, si sé que -por la razón que fuera- sentiré la necesidad de hacer lo que hizo este hombre, ¿qué me cuesta cargar una toalla de tela y usarla para este fin? Si no pienso en la incomodidad que, con mis actos, puedo causarle a quien me rodea, ¿lo estoy respetando? Y si no respeto a mi prójimo, ¿soy un buen ciudadano?
De regreso a casa, mientras veíamos la larga cola a las afueras del supermercado (para comprar dos productos, en escasez, de la cesta básica) y volvíamos a escuchar la publicidad del mismo “espectacular, único, recomendable” lavaplatos, mi papá y yo recordábamos lo sucedido con aquel hombre y, también al aire, ya con la muy poca voz que nos dejó el desánimo, nos hacíamos estas mismas preguntas.
Invitación:
¿A usted también le preocupa la pérdida de valores en nuestro país? Mándenos su caso a ladendalal@hotmail.com. Por favor, no callemos, insistamos, porque mientras más conciencias despierten, más cerca estaremos de lograr el cambio para bien que tanto necesita nuestra querida Venezuela. ¡Gracias!
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:164124
jueves, 11 de febrero de 2016
Los falsos amigos
Hace días recibí un regalo muy especial: “El castellano
es un idioma loable, lo hable quien lo hable” (Editorial Planeta, 2012), de
Luis Piedrahita. “Todo lo que vas a ver en este libro es auténtico: los
manuales de instrucciones, los folletos publicitarios, las listas de
ingredientes… Todo procede de ese lugar tan poco céntrico y mal comunicado que
se llama realidad. Son aberraciones reales que surgen de despistes reales, de
malas traducciones reales y de matrimonios reales entre miembros de las mismas
familias reales. Y no podemos enfadarnos. La realidad es excéntrica y hay que
quererla así, con sus aberracioncitas. Habitamos un mundo donde hay bombones
hechos a base de leche y tuercas, tés morunos que esconden saliva entre sus
ingredientes o incluso cunas que te aconsejan atar un colegio de abogados del
bebé”. Así empieza la introducción de esta obra donde los protagonistas son los
falsos amigos, y ahora me permitiré transcribir parte de su prólogo, escrito
por Marcos Mundstock (“Les Luthiers”, Argentina):
“Luis
Piedrahita (…) vive de las palabras (…) lo peor, o lo mejor, de Luis es esa
curiosa predilección por las palabras que se enferman, que adoptan un
comportamiento patológico. Es una especie de investigador médico del lenguaje,
un palabrólogo. Y también de su metafísica, un palabrósofo (…) Las atrocidades
lingüísticas que el autor nos muestra con tanta gracia en envases, etiquetas o
instrucciones ‘aclaratorias’ son desopilantes, una carcajada constante”.
A
continuación leeremos un ejemplo de estos falsos amigos detectados por tan admirable
autor, quien los ha reunido en este estupendo libro:
“Sandwich Maker
Sandwichera
Hyundai Corporation, Seoul, Korea
Instruction Manual
Manual de instrucciones
4.
Lugar de Dont cerca de niños o de niños puede tocar al usar, el don’t permite a
niños lo funciona!
5. Dont
abre el armario de la manija al usar! Uso de Don’t él sin cualquier
supervisión!
6. Dont
funciona la aplicación con una cuerda o enchufe o se cae o se daña dañado de
cualquier manera. Vuélvalo a la facilidad autorizada del servicio para la examinación,
reparación o ajuste eléctrico o mecánico”.
Si quisieran
compartirnos su experiencia con estos amigos falsos, enviándola a ladendalal@hotmail.com,
con muchísimo gusto se publicaría en este espacio. Mil gracias por su atención.
*Facebook: Correctora de estilo Isla de Margarita.
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:163783
http://dimensionrealdecolima.com/articulo.php?idart=20&id=4
http://www.elmundodesdecolima.mx/index.php/editorial/dalai-el-laden/item/14710-vereda-anónima
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:163783
http://dimensionrealdecolima.com/articulo.php?idart=20&id=4
http://www.elmundodesdecolima.mx/index.php/editorial/dalai-el-laden/item/14710-vereda-anónima
¿Se acuerdan de los "falsos amigos"?
Los falsos amigos*
Viví poco más de ocho años en México. Cierto, aquí, en Venezuela, donde nací y crecí, y allá hablamos español, sin embargo, hay palabras que, al llegar a ese país, tuve que dejar de usar por tener distintos significados, intentando siempre evitar malas interpretaciones.
Ahora sonrío al recordar la primera vez que, específicamente en el Estado de Colima, donde residí, pedí un “pitillo”, lo que para los mexicanos (y ellos, al hacerme el favor de leer esto, entenderán el porqué de mi sonrisa) es un “popote”, una de las tantas palabras que, con el tiempo, aprendí a agregar a mi vocabulario.
Hace poco, un amigo escritor me presentó a “los falsos amigos”, “palabras que, a pesar de tener significados diferentes, pueden escribirse o pronunciarse de una manera similar en dos o más idiomas”.
Después de reírme con mi amigo, me dediqué a detallarlos en la Wikipedia, lo que me hizo darme cuenta de que él tenía razón: los más simpáticos se dan con el italiano.
Imagínense pedir un burro y que les traigan mantequilla.
“Cerca” es buscar, o sea que no estamos tan cerca.
Un “casino” es un burdel.
Un “camino” es una chimenea.
“Fracasso” es ruido.
Su “genero” será su yerno.
El “largo” es el ancho.
“Nudo” es desnudo.
“Pasto” es comida.
“Solito” es una costumbre.
Si alguien deseara ahondar más en este tema, aquí le dejo el enlace: http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Falsos_amigos#Italiano.5B11.5D
Mi mismo amigo escritor, confirmándome “los líos que son capaces de armar” (usando sus palabras) estos falsos amigos, al hacerme llegar una foto, me explicó lo siguiente: “Parece que los chinos andan copiando a IKEA, y no solo se copian los muebles, también las instrucciones para armarlos. Es decir, que traducen del sueco al chino, y luego, para enviarlos a los países hispanos, al español. El resultado es tragicómico. Aquí tienes las advertencias con que tuvo que lidiar un amigo mientras le armaba un clóset a su hija”.
A continuación transcribiré las advertencias que aparecen en esta mencionada foto:
“Advertencia
Después de hablar con cajas de conexión que ping en el suelo. Asegúrate de que después de haber sido fue crucificado, unánimemente. Todos los clavos debe apuntar directamente, no una curva. O que la inestabilidad, los productos o reventar reventar seriamente danadas”.
¿Cómo ven, queridos lectores? A estos amigos falsos hay que tenerles respeto, ¿verdad? ¡Jajaja! Si quisieran compartirnos su propia experiencia con ellos, enviándola a ladendalal@hotmail.com, será recibida y, si lo permiten, publicada en este espacio, con muchísimo gusto. ¡Muchas gracias por su amable atención! Un abrazo y hasta la próxima.
*Este texto fue publicado en junio de 2015.
http://www.elmundodesdecolima.mx/index.php/editorial/dalai-el-laden/item/10581-vereda-anonima
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:152051
Viví poco más de ocho años en México. Cierto, aquí, en Venezuela, donde nací y crecí, y allá hablamos español, sin embargo, hay palabras que, al llegar a ese país, tuve que dejar de usar por tener distintos significados, intentando siempre evitar malas interpretaciones.
Ahora sonrío al recordar la primera vez que, específicamente en el Estado de Colima, donde residí, pedí un “pitillo”, lo que para los mexicanos (y ellos, al hacerme el favor de leer esto, entenderán el porqué de mi sonrisa) es un “popote”, una de las tantas palabras que, con el tiempo, aprendí a agregar a mi vocabulario.
Hace poco, un amigo escritor me presentó a “los falsos amigos”, “palabras que, a pesar de tener significados diferentes, pueden escribirse o pronunciarse de una manera similar en dos o más idiomas”.
Después de reírme con mi amigo, me dediqué a detallarlos en la Wikipedia, lo que me hizo darme cuenta de que él tenía razón: los más simpáticos se dan con el italiano.
Imagínense pedir un burro y que les traigan mantequilla.
“Cerca” es buscar, o sea que no estamos tan cerca.
Un “casino” es un burdel.
Un “camino” es una chimenea.
“Fracasso” es ruido.
Su “genero” será su yerno.
El “largo” es el ancho.
“Nudo” es desnudo.
“Pasto” es comida.
“Solito” es una costumbre.
Si alguien deseara ahondar más en este tema, aquí le dejo el enlace: http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Falsos_amigos#Italiano.5B11.5D
Mi mismo amigo escritor, confirmándome “los líos que son capaces de armar” (usando sus palabras) estos falsos amigos, al hacerme llegar una foto, me explicó lo siguiente: “Parece que los chinos andan copiando a IKEA, y no solo se copian los muebles, también las instrucciones para armarlos. Es decir, que traducen del sueco al chino, y luego, para enviarlos a los países hispanos, al español. El resultado es tragicómico. Aquí tienes las advertencias con que tuvo que lidiar un amigo mientras le armaba un clóset a su hija”.
A continuación transcribiré las advertencias que aparecen en esta mencionada foto:
“Advertencia
Después de hablar con cajas de conexión que ping en el suelo. Asegúrate de que después de haber sido fue crucificado, unánimemente. Todos los clavos debe apuntar directamente, no una curva. O que la inestabilidad, los productos o reventar reventar seriamente danadas”.
¿Cómo ven, queridos lectores? A estos amigos falsos hay que tenerles respeto, ¿verdad? ¡Jajaja! Si quisieran compartirnos su propia experiencia con ellos, enviándola a ladendalal@hotmail.com, será recibida y, si lo permiten, publicada en este espacio, con muchísimo gusto. ¡Muchas gracias por su amable atención! Un abrazo y hasta la próxima.
*Este texto fue publicado en junio de 2015.
http://www.elmundodesdecolima.mx/index.php/editorial/dalai-el-laden/item/10581-vereda-anonima
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:152051
jueves, 4 de febrero de 2016
Poesía árabe del período abasida
Le das lo que más amas en el mundo
Y a cambio, nada te devuelven.
Un hombre duro considerado generoso
Es una roca dura en la que cae la luz de
la lluvia;
Crece el musgo, pero flores no se abren.
De toda morada sobre la tierra ruedan
lágrimas
Cada criatura alberga a quien destruirá
El alma indomada de un hombre bueno.
Fortalece tus piernas para lo mejor de
ti mismo
No lo derroches, no dejes que tu vida
Sea gobernada por aquello que te
perturba.
Te han dado el fruto de una palmera
Mantenlo en una jofaina de agua clara.
No lo enturbies con las promesas de
otras palmas.
--------
Señor, ¿cuándo partiré de este mundo?
He vivido demasiado. No conozco mi estrella,
Pero desde que está determinada, ningún
amigo
Espera mi ayuda, ningún enemigo mi
rabia.
La vida es la queja de la juventud; la
muerte la cura.
La tierra es mi dormitorio, y el tuyo;
Nadie ha dejado sin embargo su última
morada.
--------
El mundo no es culpable;
Entonces, ¿por qué culpas al mundo?
La culpa podría caer sobre mi cabeza
Y sobre los que son como yo. La copa
Contiene vino; ¿dónde está la culpa:
En el hombre que exprime la uva
O en el que bebe el vino?
--------
EPITAFIO*
He aquí la falta que debe
Imputársele a mi padre
Y que yo con nadie he cometido.
*Tener en cuenta que el poeta fue dotado
por el destino de una clamorosa fealdad (nota del traductor).
--------
“Abu al-Ala al-Ma’arri nació en
Ma’rrah, al norte de Siria, entre 973-979 y murió en 1058. A los cuatro años, a
causa de una viruela, quedó ciego. Esto, sin embargo, no le impidió estudiar,
cosa que hizo en Alepo, Trípoli y Antioquía. (Hay que tener en cuenta la
prevalencia, en aquella época, de la transmisión oral: el poeta aprendió de
memoria poemas extensos y pasajes completos del Corán). De regreso y establecido en su pueblo natal, comenzó
rápidamente a hacerse célebre. Inducido por ello decidió probar fortuna en la
capital, pero una estancia de un año en Bagdad le hizo pasar por todas las
humillaciones con que una sociedad rica y corrupta flagela a la pobreza
altanera y consciente de su propio talento y valor. Decepcionado, el poeta
vuelve a su provincia donde recibe uno de los golpes más duros de su
existencia: la muerte de su madre, a quien idolatraba. A partir de estos dos
hechos, al-Ma’rri decide llevar una vida ascética y apartada, desdeñando con
dignidad todos los dones de la fortuna. Su fama fue enorme: desde todos los
rincones venían a visitarlo en peregrinaje para escuchar sus clases de
filosofía, gramática, retórica o estética.
Su
poesía, muchas veces escéptica, adquiere un tono moral que se levanta contra
las falsedades y la corrupción, pero su fuerte estriba en haber sondeado el
trágico destino humano aplastado por fuerzas ciegas y para el cual, casi, no
hay remisión, ya que desdeñaba no sólo la fe musulmana sino toda institución
religiosa” (Gabriel Rodríguez, en Tres poetas árabes del período abasida,
2008, El perro y la rana).
Queridos
lectores, hace unos cuatro años, por medio de este libro aquí citado, conocí esta
poesía que me ha fascinado; si quisieran compartir, con su servidora, algún
material sobre este tema, se los agradeceré de corazón. Gracias por estar. Un
abrazo cariñoso.
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:163403
http://www.elmundodesdecolima.mx/index.php/editorial/dalai-el-laden/item/14585-vereda-anonima
http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:163403
http://www.elmundodesdecolima.mx/index.php/editorial/dalai-el-laden/item/14585-vereda-anonima
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